08 diciembre 2009

lo escribiría todo, si pudiera, sobre tu piel.

y me haría tu contorno, para que pierdas la forma.

te llenaría de letras y garabatos para camuflajearte (más) entre la sombra de mis visiones.
desde los primeros días le cedimos el poder a la mirada o nos lo arrebató antes de saber incluso que existía.

y los ojos nos traicionan del modo más bello (una parte de nosotros sí lo sabe y es su más cercana aliada).

aunque no se disculpen ni lo crean necesario, siempre terminamos perdonando a nuestros ojos su distancia y deslealtad. y confiaamos en ellos todas nuestras batallas.

19 noviembre 2009

las intuiciones chiquitas, titubeantes y desoladas, al final constituyen la eterna y enorme verdad: o una estruendosa consciencia colectiva que se aparece de repente en calidad de incertidumbre para recordarnos algunas cosas...

una a una van llegando desamparadas para juntarse con más, en una cosota inquebrantable, redonda y ajena para aparecerse (aquí) de repente, como una diminuta insensatez, y como nuestra.

05 octubre 2009

el vacío es un estado inadvertido de espera: un llamado silencioso a la transformación.

la sensación de vacío es un estado ineludible de des-espera (se percibe a sí mismo y perdura).

09 septiembre 2009

de intersecciones

quisiera mirarme así todo el tiempo
imagen tan lejana y transparente
de semblante sereno y con el fondo de tu espera
de tu perfecta ausencia que me recorre
de tu tiempo, que camina paralelo al de la tierra
como dos monólogos distanciados que llegan, por momentos,
a rozarse sin advertir.

momentos como en los que se eleva el humo en perfectos espirales.

así también cuando se cruza tu mirada: levísimo levitar tenue que,
por tan sincero el momento, la gravedad no lo aguanta
en silencio lo repela, lo empuja con la fuerza de tres mares
y levanta en calidad de suspiro al momento de humo

al diálogo que nada sabe de sí.

que se piensa como dos (soliloquios) paralelos
que han desistido y se conducen cansados sobre su propia voz.

01 septiembre 2009

nos mira eterna y se deja mirar, a veces.

por eso le canto a la luna también cuando se esconde: porque sabemos, en su aparente ausencia, que sigue habiendo marea; porque no se adjudica ese brillo pero sabe otorgarlo desinteresada, moderada, generosa.

31 agosto 2009

todo deterioro es la silenciosa potencialización de otra cosa en la misma cosa.

30 agosto 2009

todo es, o se hace a costa de otra cosa. todo se desprende un poco de sí. nada desaparece, tooodo se diluye en algo más.

el cuerpo enferma a la mente, la mente enferma al cuerpo.

la certeza es peligrosamente adictiva. la ambigüedad es contagiosa. la incertidumbre, letal.

28 agosto 2009

hoy necesito un respiro: no una tregua ni una pausa (tal vez una tregua de la pausa) sino una primera bocanada de aire que me haga —ser— suya para siempre, otra vez.

y después del respiro un primer llanto, el más rico: el que llora el cuerpo en añoranza a la tierra. el mismo que a veces regresa cansado para rehuírle, recelarla o invocarla.

y después del llanto necesito tus miradas de silencio, tendidas como luces espaciadas, suspendidas en el no: incapaces de marcar un camino, suficientes para conducirme por la eternidad.
porque no hay lucha más despiadada
más egoísta y agobiante
que la de mi frente consigo,
para reproducir tu imagen.

27 agosto 2009

hasta la parte interna del párpado se conduce mediante su propio deseo: palabras nunca pronunciadas (ni pronunciables), colores nunca percibidos (ni perceptibles), imágenes nunca reproducidas, puntitos y tal.

la gestación de los espacios vacíos que va coleccionando el ojo, inadvertido.
y otra vez me quitas
las palabras que nunca sé
las palabras que nunca
se
dicen:
las palabras que te saben y te mecen y te quitan mi decir
soy uno de tus garabatos:
urdimbre de nada, onomatopeya atorada;
un devenir de tu hígado, espeso, impreciso.

un desgarro en tu garganta
(pero tuya al final).

un gargajo de tu tintero.

25 agosto 2009

de la esencia a la forma debería haber (también) un solo paso.

24 agosto 2009

hoy no soy yo, ni soy esto.
soy una mirada a la luna (o a su ausencia).
no soy la luna, ni soy mis ojos,
pero soy suya: la nada de algo más.