04 marzo 2011

Octavio Paz, sobre el momento poético:

en El arco y la lira.

“En el flujo y reflujo de nuestras pasiones y quehaceres (escindidos siempre, siempre yo y mi doble y el doble de mi otro yo), hay un momento en que todo pacta. Los contrarios no desaparecen, pero se funden por un instante. Es algo así como una suspensión del ánimo: el tiempo no pesa. (…) Cierto, pocos son capaces de alcanzar tal estado. Pero todos, alguna vez, así haya sido por una fracción de segundo, hemos vislumbrado algo semejante. No es necesario ser un místico para rozar esta certidumbre. Todos hemos sido niños. Todos hemos amado. El amor es un estado de reunión y participación, abierto a los hombres: en el acto amoroso la conciencia es como la ola que, vencido el obstáculo, antes de desplomarse se yergue en una plenitud en la que todo -forma y movimiento, impulso hacia arriba y fuerza de gravedad- alcanza un equilibrio sin apoyo, sustentado en sí mismo. Quietud del movimiento.
Y del mismo modo que a través de un cuerpo amado entrevemos una vida más plena, más vida que la vida, a través del poema vislumbramos el rayo fijo de la poesía. Ese instante contiene todos los instantes. Sin dejar de fluir, el tiempo se detiene, colmado de sí.”

24 noviembre 2010

la luna llena y yo desbordándome.

07 mayo 2010

(acepto sugerencias de título)

no es lo mismo pensar en ti que pensarte donde sea.

o serte donde pienso.

o ensimismarme en tu no.

o ser la misma y otra en tu ningún lugar.

o pensarme otra contigo.

o pensarte otro en mí.

o transformar mi no ser,
eso que soy en tu pensamiento
(eso que piensas de mí),
eso que piensas de mí.
eso que piensas de noche.
de noche no se piensa.
no se piensa en la noche.

me pienso noche.

y te pienso a ti.
que de noche no eres
en ningún lugar.

que de noche no eres porque eres en mí.
y eres tú, noche,
cuando te pienso

noche.

que en tu pensar no soy
y en tu idea soy un derroche.

piénsame noche
y piénsame tuya.

no pienses de noche: ni en mí ni de mí.

piénsame noche.

y piénsate en mí a pesar de mí.
que no soy de noche nada
en ningún lugar.


no somos nunca.

porque nos somos en cualquier noche, en donde sea.


.

19 abril 2010

cuando eres un puntito, todo es horizonte.

17 febrero 2010

...luego vienen las letras caprichosas que, como lágrimas, enrojecen e hinchan sus puertas al salir.

y salen con una ligereza que duele y se antoja y se repite;

un regocijo para la sequía de la lengua: ardiente levita la pura noción de su sabor, en medio del llanto desperdigado.

02 enero 2010

el destino es mujer.

08 diciembre 2009

lo escribiría todo, si pudiera, sobre tu piel.

y me haría tu contorno, para que pierdas la forma.

te llenaría de letras y garabatos para camuflajearte (más) entre la sombra de mis visiones.
desde los primeros días le cedimos el poder a la mirada o nos lo arrebató antes de saber incluso que existía.

y los ojos nos traicionan del modo más bello (una parte de nosotros sí lo sabe y es su más cercana aliada).

aunque no se disculpen ni lo crean necesario, siempre terminamos perdonando a nuestros ojos su distancia y deslealtad. y confiaamos en ellos todas nuestras batallas.

19 noviembre 2009

las intuiciones chiquitas, titubeantes y desoladas, al final constituyen la eterna y enorme verdad: o una estruendosa consciencia colectiva que se aparece de repente en calidad de incertidumbre para recordarnos algunas cosas...

una a una van llegando desamparadas para juntarse con más, en una cosota inquebrantable, redonda y ajena para aparecerse (aquí) de repente, como una diminuta insensatez, y como nuestra.

05 octubre 2009

el vacío es un estado inadvertido de espera: un llamado silencioso a la transformación.

la sensación de vacío es un estado ineludible de des-espera (se percibe a sí mismo y perdura).

09 septiembre 2009

de intersecciones

quisiera mirarme así todo el tiempo
imagen tan lejana y transparente
de semblante sereno y con el fondo de tu espera
de tu perfecta ausencia que me recorre
de tu tiempo, que camina paralelo al de la tierra
como dos monólogos distanciados que llegan, por momentos,
a rozarse sin advertir.

momentos como en los que se eleva el humo en perfectos espirales.

así también cuando se cruza tu mirada: levísimo levitar tenue que,
por tan sincero el momento, la gravedad no lo aguanta
en silencio lo repela, lo empuja con la fuerza de tres mares
y levanta en calidad de suspiro al momento de humo

al diálogo que nada sabe de sí.

que se piensa como dos (soliloquios) paralelos
que han desistido y se conducen cansados sobre su propia voz.

01 septiembre 2009

nos mira eterna y se deja mirar, a veces.

por eso le canto a la luna también cuando se esconde: porque sabemos, en su aparente ausencia, que sigue habiendo marea; porque no se adjudica ese brillo pero sabe otorgarlo desinteresada, moderada, generosa.

31 agosto 2009

todo deterioro es la silenciosa potencialización de otra cosa en la misma cosa.

30 agosto 2009

todo es, o se hace a costa de otra cosa. todo se desprende un poco de sí. nada desaparece, tooodo se diluye en algo más.

el cuerpo enferma a la mente, la mente enferma al cuerpo.

la certeza es peligrosamente adictiva. la ambigüedad es contagiosa. la incertidumbre, letal.

28 agosto 2009

hoy necesito un respiro: no una tregua ni una pausa (tal vez una tregua de la pausa) sino una primera bocanada de aire que me haga —ser— suya para siempre, otra vez.

y después del respiro un primer llanto, el más rico: el que llora el cuerpo en añoranza a la tierra. el mismo que a veces regresa cansado para rehuírle, recelarla o invocarla.

y después del llanto necesito tus miradas de silencio, tendidas como luces espaciadas, suspendidas en el no: incapaces de marcar un camino, suficientes para conducirme por la eternidad.
porque no hay lucha más despiadada
más egoísta y agobiante
que la de mi frente consigo,
para reproducir tu imagen.

27 agosto 2009

hasta la parte interna del párpado se conduce mediante su propio deseo: palabras nunca pronunciadas (ni pronunciables), colores nunca percibidos (ni perceptibles), imágenes nunca reproducidas, puntitos y tal.

la gestación de los espacios vacíos que va coleccionando el ojo, inadvertido.
y otra vez me quitas
las palabras que nunca sé
las palabras que nunca
se
dicen:
las palabras que te saben y te mecen y te quitan mi decir
soy uno de tus garabatos:
urdimbre de nada, onomatopeya atorada;
un devenir de tu hígado, espeso, impreciso.

un desgarro en tu garganta
(pero tuya al final).

un gargajo de tu tintero.

25 agosto 2009

de la esencia a la forma debería haber (también) un solo paso.

24 agosto 2009

hoy no soy yo, ni soy esto.
soy una mirada a la luna (o a su ausencia).
no soy la luna, ni soy mis ojos,
pero soy suya: la nada de algo más.

06 noviembre 2008

diferencia

a mi melodía cotidiana, terca y constante
la interrumpe tu respiro
herida suave.

a las palabras que no cesan de ser dichas
las duerme tu mirar.

mi lineal permanencia se sustrae
la sustraes
te conviertes en ella
en su ruptura
y te cedes tú
en mí.

herida suave
nódulo de no tiempo, de no nada
brevísima,
inmensa.

me escribes palabras nunca pronunciadas, ni pronunciables
con tinta como luces suspendidas, espaciadas en el no.
incapaces de marcar un camino
suficientes para conducirme por la eternidad.

24 septiembre 2008

de la Luna

su levedad me contagia de azul
y me enfermo de ilusiones
sus cantos me destruyen directo adonde quiero ser,
y como quiero ver: con un ojo entreabierto a la nada

claro azul, invisible, abierta
y se abre, se entrecierra
completa se ausenta
y eterna me mira.

vulnerable y enferma, y los síntomas como hilos que se enredan de tu color,
y que exhala mi boca en perfectos espirales
que se estiran, se hacen dos y se entretejen,
y vuelan y nunca desvanecen

hasta volverse una, contigo.

Sin título aún

no te conozco de todos los tiempos, palabra
pero llenas de inciertos tejidos mis tejidos
tan ciertos como esto
que no me permites nombrar.

humos sin nombre me escapan de ti
y aún sigues siendo mi medio.
el único acercamiento
a lo tan lejano
a lo inherente a mí.

devuélveme tiempo a donde no hubo palabra

ni la palabra tiempo ni la noción de ti.