31 agosto 2009

todo deterioro es la silenciosa potencialización de otra cosa en la misma cosa.

30 agosto 2009

todo es, o se hace a costa de otra cosa. todo se desprende un poco de sí. nada desaparece, tooodo se diluye en algo más.

el cuerpo enferma a la mente, la mente enferma al cuerpo.

la certeza es peligrosamente adictiva. la ambigüedad es contagiosa. la incertidumbre, letal.

28 agosto 2009

hoy necesito un respiro: no una tregua ni una pausa (tal vez una tregua de la pausa) sino una primera bocanada de aire que me haga —ser— suya para siempre, otra vez.

y después del respiro un primer llanto, el más rico: el que llora el cuerpo en añoranza a la tierra. el mismo que a veces regresa cansado para rehuírle, recelarla o invocarla.

y después del llanto necesito tus miradas de silencio, tendidas como luces espaciadas, suspendidas en el no: incapaces de marcar un camino, suficientes para conducirme por la eternidad.
porque no hay lucha más despiadada
más egoísta y agobiante
que la de mi frente consigo,
para reproducir tu imagen.

27 agosto 2009

hasta la parte interna del párpado se conduce mediante su propio deseo: palabras nunca pronunciadas (ni pronunciables), colores nunca percibidos (ni perceptibles), imágenes nunca reproducidas, puntitos y tal.

la gestación de los espacios vacíos que va coleccionando el ojo, inadvertido.
y otra vez me quitas
las palabras que nunca sé
las palabras que nunca
se
dicen:
las palabras que te saben y te mecen y te quitan mi decir
soy uno de tus garabatos:
urdimbre de nada, onomatopeya atorada;
un devenir de tu hígado, espeso, impreciso.

un desgarro en tu garganta
(pero tuya al final).

un gargajo de tu tintero.

25 agosto 2009

de la esencia a la forma debería haber (también) un solo paso.

24 agosto 2009

hoy no soy yo, ni soy esto.
soy una mirada a la luna (o a su ausencia).
no soy la luna, ni soy mis ojos,
pero soy suya: la nada de algo más.