24 septiembre 2008

de la Luna

su levedad me contagia de azul
y me enfermo de ilusiones
sus cantos me destruyen directo adonde quiero ser,
y como quiero ver: con un ojo entreabierto a la nada

claro azul, invisible, abierta
y se abre, se entrecierra
completa se ausenta
y eterna me mira.

vulnerable y enferma, y los síntomas como hilos que se enredan de tu color,
y que exhala mi boca en perfectos espirales
que se estiran, se hacen dos y se entretejen,
y vuelan y nunca desvanecen

hasta volverse una, contigo.

Sin título aún

no te conozco de todos los tiempos, palabra
pero llenas de inciertos tejidos mis tejidos
tan ciertos como esto
que no me permites nombrar.

humos sin nombre me escapan de ti
y aún sigues siendo mi medio.
el único acercamiento
a lo tan lejano
a lo inherente a mí.

devuélveme tiempo a donde no hubo palabra

ni la palabra tiempo ni la noción de ti.